Vivan todos los nacionalismos!!
En un mundo cada vez más globalizado, donde las identidades se diluyen o se imponen desde arriba, reivindicar los nacionalismos culturales no es un acto de exclusión, sino de coherencia histórica y humana.
Las lenguas del mundo no son simples herramientas de comunicación: son naciones en sí mismas. No requieren necesariamente un Estado propio para existir y florecer como culturas. Una nación es la suma de lengua, folklore, tradiciones, memoria compartida y decencia común. Como dice el gran Thomas Sowell, las culturas no son meros adornos; son el resultado de decisiones acumuladas a lo largo de generaciones que merecen ser preservadas y respetadas.
Como simpatizante del PNV-EAJ, me siento orgulloso de aprender euskera poliki poliki. Cada palabra conquistada es un acto de afirmación cultural. Y precisamente por ese orgullo, me siento en plena libertad para decir que respeto de forma absoluta la dignidad de todo ser humano: hombres y mujeres, niños y adultos, mayores y no nacidos. Todos iguales en derechos y deberes, bajo la libertad natural, la ley natural y el derecho natural. El nacionalismo vasco que defiendo no busca superioridad, sino igualdad de trato para nuestra identidad dentro del concierto de las naciones.
Por eso puedo respetar los “¡Viva!” sin complejos al nacionalismo español, al francés, al croata, al catalán, al estadounidense (con su excepcionalismo a veces surrealista) y, por supuesto, al vasco. Cada uno expresa el derecho legítimo de un pueblo a sentirse unido por su cultura, su lengua y sus tradiciones. El problema no está en el orgullo nacional, sino en convertirlo en instrumento de dominación o en negar el mismo derecho a los demás.
A veces muchos me dicen, '¿Cuándo existió un estado Vasco? etc., y eso tiene muchas respuestas, que si el reino de Navarra, o el gobierno de Aguirre en el exilio en Venezuela, etcétera. Pero, supongamos que que nunca haya sido reino o estado, éso es suficiente argumento para 'no dejar ' que un conjunto de personas libres pueda darse un gobierno propio, hoy día?
En 1776 unos granjeros cristianos de todo cuño se 'parieron" a sí mismos como nación-lengua 2.0, se dieron una corta Constitución con Buenos ideales, y una carta de derechos inspirada en la Ilustración Escocesa, tan importante para las democracias y repúblicas del mundo 🌎 🌍 que el nuevo mundo ya salvó al viejo mundo mucho antes que Churchill casi rogara la liberación europea del nacional socialismo de Hitler.
Ya la revolución americana influenció de gran manera la revolución francesa, aunque ésta luego derivó en un desorden centralista que negó la existencia de los vascos de Iparralde y demás lenguas-nación del Hexágono...
Recordemos lo bien que nos llevamos con los nacionalismos del planeta, yo mismo he caminado cada Alderdi Eguna en Foronda, con nacionalistas corsos, bretones, occitanos, catalanes etcétera etcétera y porqué no respetar y entender los nacionalismos castellano, francés, italiano, alemán, neerlandés en Bélgica...
Tratémosles como peers, iguales, de tú a tú, esperando reciprocidad y reconocimiento* mutuo.
"Innerarity dixit¡
Así lograremos las selecciones de todo en mundiales y jjoo, y votar en referenda consultivos, con varias preguntas!**
Deporte, representación y práctica democrática
Esta lógica se ve con claridad en el deporte. La casi nula representación de Euskadi en selecciones reconocidas (no solo en fútbol masculino, que es apenas una centésima parte del universo deportivo en ambos géneros) es un ejemplo de centralismo obsoleto.
¿Por qué no podemos tener selecciones vascas compitiendo como Escocia, Gales o Irlanda del Norte en el Reino Unido? Una monarquía centenaria lo permite sin drama.
Históricamente, reinos cristianos europeos como Dinamarca dieron libertad a Noruega y Suecia para decidir su futuro.
Practicar la democracia no es peligroso; negarla sí genera frustración.
Ya tenemos precedentes gloriosos: la pelota vasca como deporte autóctono y, sobre todo, la selección de Euskadi que ha competido de tú a tú con México, Argentina, Francia o España. Esos partidos demuestran que somos capaces de estar al más alto nivel internacional.
Un referéndum sobre la representación deportiva vasca sería una forma sana y concreta de ir ensayando la madurez democrática y la posible independencia futura, sin rupturas traumáticas.
Reconozco sin problema el espíritu nacionalista francés o castellano.
Cuando la selección española juega a gran nivel —como en sus mejores partidos recientes contra Francia o en torneos—, es justo celebrarlo. Fue un equipo imbatible en su momento y hay que ser objetivos. Pero ese éxito deportivo no blinda al gobierno actual de sus graves problemas: corrupción, mala administración, ineficacia y falta de renovación. Tampoco justifica una oposición de centro-derecha sin rumbo claro ni proyectos ilusionantes.
Los extremos, Bildu y Vox, actúan a menudo como espejos: clientelismo con dinero de los contribuyentes, y agitación social perpetua agotadora y polarización que terminan perjudicando a la sociedad entera.
La Guerra Fría no terminó realmente; sus métodos de influencia por potencias extranjeras liberales, que buscan destruir las democracias occidentales y el espíritu de libertad de progreso y florecimiento humano sostenido desde la revolución científica, también en Escocia, y desestabilización que genera, simplemente se adaptan a nuevos tiempos y potencias.
Conclusión
Vivan los nacionalismos que respetan. Los que unen por la cultura, la lengua y la decencia común. Los que no necesitan negar al otro para afirmarse. Como vasco y europeísta, defiendo que Euskadi tenga voz propia, pero siempre reconociendo que España, Francia y el resto de naciones culturales tienen el mismo derecho legítimo. La verdadera riqueza no está en la uniformidad forzada, sino en la diversidad libre y ordenada de pueblos que se respetan mutuamente.
Poliki poliki seguiremos avanzando. Con orgullo, pero sin odio. Con raíces, pero sin ceguera. Porque los pueblos fuertes no temen la libertad de sus vecinos: la celebran.
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Un referéndum hipotético consultivo, no vinculante! (No me metan preso PPPSOE!)
Una pregunta por cada partido con representación mínima!
A) Una Euskadi con presencia Internacional reconocida, UE, ONU, COI, en una Europa superfederal foral, con gobiernos y presupuestos competitivos protegiendo la libertad y florecimiento de las familias y personas!
B) Que todo quede como está, autonomía, competencias añadidas cada año!
C) regresar al estado centralista franquista
D) lograr un estado vasco centralista obrero socialista independiente.
E) ninguna de las anteriores
Las 2 primeras opciones pasan a la segunda ronda del referéndum consultivo, no vinculante, y en esa segunda ronda se consideraría ganadora en la consulta a la opción con más del 50% si participa más del 75% del electorado apto para votar.
Utopia pero, posible pensarlo. Mientras logramos el temas de las selecciones nacionales vascas, y la elecciones libres del futuro, este siglo, paciencia, debemos concentrarnos en la educación, el crecimiento y desarrollo continuo sostenible, el progreso y florecimiento humano de las familias y las personas del conjunto de la sociedad vasca, sean o no nacionalistas vascos, todxs. Democracia republicana virtuosa, templanza, paz, futuro, vida, felicidad.
Mikel de Elguezabal Mendez
73492846a
Navarra